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Márgenes de beneficio

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"Do you think Coca-Cola is worth a penny more than, say, Joe's Cola? I think so — and I've got about 127 years of history to back that up."

¿Cree usted que Coca-Cola vale un céntimo más que, digamos, Joe's Cola? Yo creo que sí - y tengo unos 127 años de historia que lo respaldan.

Warren Buffett, conferencia en Georgetown University, 19 de septiembre de 2013

Los márgenes indican cuánto de cada euro de ingresos queda como beneficio en los distintos niveles de la cuenta de resultados - una empresa puede crecer y perder margen al mismo tiempo.

El margen bruto es ingresos menos coste de ventas, dividido entre ingresos: mide cuán rentable es el producto o servicio antes de los gastos generales. El margen operativo también resta los gastos de estructura y venta; el margen neto lo resta todo, incluidos impuestos e intereses. Comparar los tres niveles en el tiempo muestra si una empresa está perdiendo margen por mayores gastos de estructura, más competencia, o ambas cosas.

Una cifra de margen por sí sola dice poco sin un término de comparación: un margen neto del 10% es excelente en un sector de baja marginalidad como la gran distribución, pero mediocre para una empresa de software, donde márgenes del 25-30% son la norma. Comparar el margen de una empresa con el de sus competidores directos, en el mismo sector, dice mucho más que la cifra tomada por sí sola.

Un margen que se mantiene estable o crece en el tiempo, incluso cuando suben los costes de las materias primas o del personal, suele ser señal de una ventaja competitiva real: la empresa consigue trasladar los costes más altos al precio de venta sin perder clientes. Un margen que se comprime de forma constante, incluso con ingresos crecientes, señala en cambio que la competencia está erosionando el poder de fijación de precios de la empresa.